Wemby, mejor defensor del año
Segundo año consecutivo que lo consigue
12 May 2026

Por segundo año consecutivo, Victor Wembanyama ha sido elegido como Mejor Defensor del Año de la LBPS, confirmando que el pívot francés se ha convertido ya en la referencia absoluta atrás de toda la competición. Lo que hace apenas dos temporadas parecía el nacimiento de un proyecto defensivo extraordinario, hoy es directamente una realidad consolidada: Brooklyn posee al jugador más intimidante, versátil y determinante de la liga en su propio aro. La temporada 2025-26 del interior de los Nets ha vuelto a ser descomunal. Wembanyama cerró el curso con 21,5 puntos, 10,1 rebotes, 3,9 asistencias, 1,2 robos y 3,3 tapones por encuentro en los 82 partidos disputados. Más allá de las cifras ofensivas, lo verdaderamente diferencial sigue estando en su capacidad para alterar completamente el ataque rival. Su presencia obliga a cambiar tiros, evita penetraciones y permite a Brooklyn defender situaciones extremadamente agresivas sabiendo que detrás siempre aparece él como último recurso.
Lo más impresionante es que su nivel defensivo ya no parece algo puntual ni circunstancial. Los números muestran una continuidad histórica. En su temporada rookie (2023-24), ya dejó 2,1 tapones por noche y empezó a enseñar destellos de lo que estaba por venir. Un año después explotó definitivamente con 3,3 tapones y su primer galardón. Y ahora, lejos de bajar el ritmo, ha repetido exactamente esa cifra mientras mejora su lectura del juego, disciplina y presencia colectiva. Su evolución también se aprecia en el impacto global. En apenas tres años ha pasado de ser un intimidador espectacular a convertirse en el auténtico eje estructural de toda la defensa de Brooklyn. Los Nets no solo cuentan con su capacidad de protección de aro, sino con un jugador capaz de cambiar el perímetro, corregir ayudas laterales y dominar el rebote defensivo sin perder movilidad. El dominio defensivo de Brooklyn además ha tenido un componente coral muy evidente. La presencia de Lonzo Ball en el perímetro ha sido fundamental para convertir a los Nets en una auténtica pesadilla para los manejadores rivales. Ball, también finalista al premio, firmó 1,8 robos por partido y volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los mejores defensores exteriores de la LBPS. Pero incluso en un contexto plagado de especialistas, Wembanyama continuó destacando por encima del resto.
Entre los otros candidatos aparecieron perfiles muy diferentes. Anthony Davis mantuvo su enorme nivel interior con 10 rebotes y 2,2 tapones por noche, siendo el ancla defensiva de Toronto. Donte DiVincenzo aportó una presión constante sobre balón con 2,2 robos de media, mientras que Jayson Tatum volvió a demostrar su capacidad para impactar en todas las posiciones gracias a su físico y versatilidad. También destacó la candidatura de Shai Gilgeous-Alexander, posiblemente el mejor defensor exterior de toda la temporada entre los aspirantes, combinando 2 robos por partido con una actividad constante en líneas de pase y ayudas. Sin embargo, ninguno logró acercarse al impacto total que genera Wembanyama noche tras noche. Porque el francés ya no domina solo con estadísticas.
Domina psicológicamente los partidos. Muchos ataques simplemente dejan de intentar ciertas acciones cuando él está en pista. Y eso, precisamente, es lo que separa a un gran defensor de un defensor generacional. Con apenas tres temporadas en la LBPS y dos premios consecutivos de Mejor Defensor del Año, Victor Wembanyama ya empieza a construir una candidatura seria para convertirse en el mejor defensor que haya pasado por la liga.