Diciembre suele ser un mes particularmente movido en cuanto a traspasos se refiere, ya que es el momento en el que los jugadores fichados en la FA pueden ser tradeados de forma oficial. Y este año el mercado ha generado más movimientos de lo habitual, tanto en cantidad como en el calibre de los jugadores que han cambiado de equipo recientemente. A pesar de la presencia de agitadores habituales como Jazz o Suns (de los que se hablará más adelante), los auténticos protagonistas de esta ventana de traspasos han sido los Golden State Warriors.
La regeneración en el equipo de la Bahía de San Francisco ha sido completa. Tanto, que han movido de una tacada a sus tres principales estrellas: Brandon Ingram, Donovan Mitchell y Chet Holgrem han abandonado los Warriors de forma sorprendente (más en algún caso que otro), cerrando un ciclo que no ha cumplido con las expectativas que habían generado los últimos años. O más concretamente, con las expectativas que la gerencia tenía depositadas en el equipo.
Los Warriors cuentan ahora con un quinteto más equilibrado y una profundidad de plantilla de la que adolecían, pero los aficionados locales (y algunos de otras partes del país) se preguntan si era necesario mover a tus tres estrellas de un golpe. Pero vayamos por partes, que diría el de los hobbies macabros por Whitechapel.
En primer lugar, y quizá en el movimiento más sorprendente de todos, los Warriors decidieron enviar a Chet Holgrem a los Kings para conseguir a Devin Booker. No hay dudas sobre la magnitud del escolta de Michigan como jugador, pero sí las hay sobre la conveniencia de desprenderte de tu mejor jugador interior: un chico joven, que puede alternar las posiciones de PF y C y del que dispondrías de la QO al final de temporada. Por no hablar de que el techo de Holgrem no se vislumbra. Además, Booker se solapaba con las virtudes principales de tus otras dos estrellas, Donovan Mitchell y Brandon Ingram.
Y decimos solapaba porque ni Mitchell ni Ingram están ya en el equipo. Tras el traspaso de Holgrem, los Warriors cerraron otros dos movimientos. En el primero, Brandon Ingram hacía las maletas rumbo a Portland, mientras que los de California recibían a Kyrie Irving, Brandon Clarke y Caris LeVert. Por fin un base para el equipo (un extraordinario anotador principalmente, pero un base al fin y al cabo) y fondo de armario, polivalencia y algo de flexibilidad salarial con Clarke y LeVert. Pero, una vez más, puede sorprender la marcha de Ingram, con un contrato muy parecido al de Irving, pero más joven y con más capacidad de ser relevante a medio y largo plazo.
La tercera parte del triunvirato era Donovan Mitchell. El último en salir, esta vez rumbo a los Thunder. Y, en opinión del que escribe, el movimiento más acertado de los tres. Con este traspaso, los Warriors fueron capaces de conseguir a Poeltl, Barrett y Quickley. Hay más jugadores y rondas involucradas en estos movimientos, pero, aunque puedan ser piezas útiles de rotación en el contexto adecuado, no juegan un papel demasiado importante en la reestructuración de los californianos. Tras este movimiento, los Warriors disponen de un pívot titular a buen precio, un buen jugador como Barrett, con margen de mejora y cuyo salario está por debajo de lo que costaría ficharlo en la agencia libre y una opción más que interesante para el puesto de base como es Quickley si son capaces de retenerlo.
Todavía queda pendiente un movimiento en el que recibirán a DeAndre Hunter y Rui Hachimura, pero lo que no se le puede negar al GM de los Warriors es que esté intentando mejorar el rendimiento del equipo. Y es cierto que, a pesar de la calidad de los jugadores que ha traspasado, hasta ahora no se habían acercado en la pista al rendimiento que se suponía que podían dar. Desde aquí siempre se aplaude a los que intentan crecer a pesar del coste de desprenderse de jugadores históricos de la franquicia.
Pero no todo lo que es oro reluce, ni todos los traspasos errantes acaban en la Bahía. Otras franquicias que se han movido bastante en este mes han sido los Kings y los Wolves. Los primeros, además de conseguir a Holgrem, fueron capaces de sumar a Jonathan Isaac en un movimiento en el que enviaban a Malik Monk a Miami. De esta forma logran recomponer un juego interior que era la parte más floja del roster y que ahora parece mucho más compensado. Los segundos, a pesar de su buen inicio, se movieron para conseguir a Jusuf Nurkic, Jalen Brunson y Nickeil Alexander-Walker, perdiendo por el camino a Mo Bamba, Ja Morant y Bennedict Mathurin, entre otros. Un gran salto en el puesto de pívot, mejoran también en el puesto de base y veremos qué tal la apuesta de cara al futuro con NAW en lugar de Mathurin.
Otros habituales en estas lides son Jazz y Suns. Los del estado de Utah, un poco ansiosos tras su mal inicio de temporada, se deshicieron de los recién llegados Brunson y Alexander-Walker para hacerse con los servicios de Morant y Mathurin. Son dos jugadores con un techo muy elevado, pero que, por diversas circunstancias, todavía no han sido capaces de mostrar todo su potencial. Veremos si son capaces de hacerlo en los Jazz o, por el contrario, les toca hacer las maletas más pronto que tarde.
Por su parte, los Suns también traspasaron a otro recién llegado. Bobby Portis acabó en los Hawks en el mismo trade que Nurkic terminó siendo jugador de los Wolves. Para los de Arizona el movimiento se resume en ganancia de espacio salarial para futuras renovaciones, y la adquisición de activos de futuro como rondas y los derechos de un más que interesante Ajay Mitchell. Habrá que ver si este movimiento no termina perjudicando sus intereses en la actual temporada.
Por último, cabe mencionar a los Rockets, que recibieron a Karlo Matkovic para reforzar su juego interior, y que tienen por confirmar un movimiento en el que recibirán a Brandon Clarke, Bojan Bogdanovic y selecciones de draft a cambio de un DeAndre Hunter que no ha terminado de demostrar en Houston lo que prometía después del verano, además de Rui Hachimura y Ziaire Williams. Evidentemente, se trata de un traspaso que, como ya se había mencionado con anterioridad, involucra a los Golden Trade Warriors.



