LBPS 2026-27: TREINTA EQUIPOS, UN SOLO TRONO
Brooklyn persigue una dinastía histórica, Denver busca revancha y San Antonio amenaza con tomar el mando. Las grandes operaciones del verano han alterado el equilibrio de fuerzas y una nueva generación de estrellas promete cambiar el futuro de la competición. La Regular Season abre un campeonato en el que las certezas parecen menos numerosas que nunca.
EL CAMPEÓN TIENE ENEMIGOS POR TODAS PARTES
El último recuerdo de la LBPS todavía pertenece a Victor Wembanyama. Un triple en el Ball Arena de Denver, el silencio de miles de aficionados y los Brooklyn Nets celebrando su segundo campeonato consecutivo. Aquella victoria por 108-103, que cerró las Finales por 4-2, fue mucho más que la conquista de un título: confirmó que los Nets habían encontrado la fórmula para dominar una competición cada vez más exigente.
Denver había completado una fase regular prácticamente perfecta, con 69 victorias y apenas 13 derrotas. Nadie había sido tan regular, tan dominante ni tan difícil de superar durante los meses anteriores. Sin embargo, cuando llegó el momento de levantar el trofeo, Brooklyn volvió a imponer su ley.
Ahora comienza un nuevo capítulo.
Los Nets buscan un tercer anillo consecutivo, una hazaña reservada a los grandes proyectos de la historia de la competición. Pero sus rivales no han permanecido de brazos cruzados. Algunos han apostado por mantener la continuidad de sus estrellas, otros han reforzado posiciones estratégicas y unos cuantos han decidido transformar por completo sus plantillas.
El mercado de agentes libres ha dejado operaciones de enorme importancia. Jugadores como Devin Booker, De’Aaron Fox, Bam Adebayo o Zion Williamson afrontarán nuevos desafíos, mientras nombres consagrados como James Harden y Jaren Jackson también han cambiado de destino.
Y a todo ello se añade una promoción del Draft cargada de talento, con A.J. Dybantsa, Darryn Peterson y Cameron Boozer como principales representantes de una generación que aspira a convertirse en protagonista mucho antes de lo que algunos imaginan.
La batalla por la LBPS 2026-27 está servida.
BROOKLYN, DENVER Y SAN ANTONIO: TRES CAMINOS HACIA UN MISMO DESTINO
Brooklyn Nets: el peso de la corona
Ser campeón es difícil. Defender el título, todavía más. Hacerlo por tercera temporada consecutiva supone entrar en una dimensión reservada a los equipos que marcan una época.
Brooklyn cuenta con un argumento casi irrebatible: su quinteto titular puede ser el más formidable de la competición.
Lonzo Ball aporta dirección y criterio, Dyson Daniels se ha consolidado como una pieza esencial del entramado defensivo, Jaylen Brown garantiza anotación y agresividad, Lauri Markkanen abre la pista con su amenaza exterior y Victor Wembanyama representa el factor diferencial que convierte a un gran equipo en un aspirante permanente al campeonato.
Pocas franquicias pueden reunir semejante combinación de talento ofensivo, versatilidad e intimidación defensiva.
Sin embargo, el verano también ha dejado interrogantes. Las salidas de Jabari Smith y Corey Kispert reducen algunas de las alternativas que ofrecía el banquillo. Charles Bassey, Alec Burks y el joven Koa Peat deberán responder cuando los titulares necesiten descanso.
Ahí podría encontrarse la principal vulnerabilidad del campeón. Brooklyn es temible cuando reúne a sus mejores hombres, pero una Regular Season de 82 partidos exige algo más que un quinteto extraordinario.
Y, por supuesto, queda Wembanyama. El francés ha convertido la defensa en un territorio propio y vuelve a presentarse como candidato a todos los grandes reconocimientos individuales.
Brooklyn no necesita convencer a nadie de que sabe ganar. Necesita demostrar que todavía tiene hambre.
Denver Nuggets: la revancha empieza sin Dybantsa
Hay derrotas que pueden perseguir a un equipo durante años. Para Denver, la última final debe convertirse en combustible.
Los Nuggets fueron una máquina de ganar durante la campaña anterior. Shai Gilgeous-Alexander dirigió un conjunto extraordinariamente eficaz, acompañado por jugadores como Jordan Poole, Tyler Herro, Evan Mobley, Jarrett Allen y Daniel Gafford.
El equipo sigue disponiendo de recursos para competir al máximo nivel. Su plantilla combina anotación exterior, tamaño, defensa interior y una profundidad que le permite mantener la intensidad a lo largo de los partidos.
Pero el verano prometía añadir una dimensión completamente nueva.
A.J. Dybantsa, número uno del Draft, aterrizó en Colorado con la oportunidad de incorporarse inmediatamente a un candidato al anillo. Su capacidad atlética, talento ofensivo y potencial para desequilibrar desde el puesto de alero debían ofrecer a Denver una alternativa adicional.
La lesión de hombro que le mantendrá apartado durante el comienzo de la temporada supone un contratiempo importante. Los Nuggets deberán reorganizar temporalmente sus rotaciones y Dybantsa tendrá que esperar para empezar a demostrar por qué fue elegido antes que nadie.
Afortunadamente para Denver, hablamos de una plantilla suficientemente preparada para afrontar esa ausencia sin renunciar a sus objetivos.
Además, los Training Camps han dejado señales positivas en varios de sus jugadores de rotación, ampliando las posibilidades de un conjunto que ya había demostrado su enorme potencial.
Para los Nuggets, ganar otra vez muchos partidos no será suficiente.
El verdadero examen llegará cuando tengan que demostrar que han aprendido las lecciones de las últimas Finales.
San Antonio Spurs: ¿la plantilla más completa de la LBPS?
Si hay una franquicia capaz de discutir a Denver el dominio del Oeste, esa es San Antonio.
Los Spurs cuentan con Nikola Jokic, posiblemente el jugador que mejor interpreta el baloncesto de toda la competición. A su alrededor, LaMelo Ball, Austin Reaves, Stephon Castle y Santi Aldama conforman un grupo de enormes posibilidades.
Pero lo verdaderamente interesante de San Antonio no está únicamente en sus titulares.
La plantilla dispone de alternativas de calidad, versatilidad para utilizar diferentes combinaciones y suficientes recursos para adaptarse a distintos estilos de juego. Los fichajes de Jonathan Isaac y Landry Shamet amplían todavía más esas posibilidades.
Además, Stephon Castle ha dado un notable paso adelante durante los Training Camps, mientras Austin Reaves continúa consolidándose como uno de los jugadores más valiosos del conjunto.
La incorporación del español Aday Mara, elegido con el número diez del Draft, representa otra apuesta especialmente atractiva. No tendrá sencillo encontrar protagonismo inmediato compartiendo posición con Jokic, pero difícilmente podría imaginarse un entorno mejor para desarrollar su baloncesto.
San Antonio ofrece quizá el equilibrio más completo entre estrellas, jugadores complementarios y profundidad de banquillo.
La gran cuestión es si esa superioridad potencial será capaz de transformarse en resultados cuando llegue la postemporada.
Porque los Spurs no parecen construidos únicamente para alcanzar los playoffs.
Parecen construidos para ganar la LBPS.
EL ESTE: UNA CONFERENCIA QUE QUIERE CAMBIAR SU HISTORIA
Durante las últimas temporadas, Brooklyn ha ejercido un dominio difícil de discutir. Pero el crecimiento de varias franquicias, unido a los numerosos movimientos del verano, anticipa una conferencia mucho más exigente.
La diferencia entre disponer de una buena plantilla y ser capaz de competir por el anillo puede depender de pequeños detalles. Y la lucha por las plazas de playoffs tampoco parece destinada a conceder demasiadas facilidades.
Detroit Pistons: de proyecto ilusionante a aspirante de verdad
Pocos equipos han aprovechado el verano como Detroit.
La llegada de Devin Booker supone incorporar a uno de los grandes anotadores de la competición. Pero el nuevo escolta de los Pistons no estará precisamente solo.
Stephen Curry continuará vistiendo la camiseta de Detroit, después de renovar por una temporada más, y su presencia junto a Booker puede convertir el perímetro de los Pistons en uno de los más temibles de toda la LBPS.
El veterano base sigue ofreciendo una combinación extraordinaria de lanzamiento exterior, inteligencia y capacidad para generar ventajas. Compartir responsabilidades ofensivas con Booker plantea un desafío táctico apasionante, pero también ofrece posibilidades que muy pocos equipos pueden igualar.
Y todavía queda Coby White, una alternativa de enorme calidad que garantiza profundidad en las posiciones exteriores.
Por dentro, Paolo Banchero continúa siendo una de las principales referencias del proyecto, mientras Donovan Clingan ha protagonizado unos Training Camps espectaculares. Su evolución puede resultar decisiva para el equilibrio defensivo y la presencia interior del equipo.
Por si fuera poco, los Pistons han incorporado a Cameron Boozer y Kingston Flemings, elegidos en las posiciones tercera y novena del Draft.
El resultado es una combinación fascinante de estrellas consolidadas, veteranos con experiencia y jóvenes de enorme potencial.
El principal desafío será establecer jerarquías y distribuir responsabilidades. Curry, Booker, Banchero y White necesitan protagonismo, y las nuevas incorporaciones también reclamarán oportunidades.
Pero disponer de tantas alternativas constituye un problema que cualquier entrenador desearía tener.
Detroit ha pasado de ser una franquicia que prometía un futuro brillante a contar con argumentos para competir desde el presente.
La presión será considerable. Las expectativas también.
Y quizá esa sea la mejor prueba de hasta qué punto ha cambiado el equipo.
Miami Heat: ahora o nunca para una generación extraordinaria
Anthony Edwards, Brandon Miller, Cooper Flagg, Myles Turner y De’Aaron Fox.
La simple enumeración resulta intimidante.
Miami ha decidido acelerar definitivamente su proyecto. El traspaso que llevó a Fox a Florida a cambio de Jonathan Kuminga y Brandin Podziemski representa una apuesta clara por competir inmediatamente.
La incorporación de Tari Eason añade intensidad y versatilidad defensiva, mientras Al Horford aporta experiencia y recursos a la rotación interior.
También llega Nate Ament, uno de los aleros con mayor proyección de su promoción, aunque su desarrollo se está gestionando sin prisas.
Los Training Camps han dejado buenas noticias para algunos de los jóvenes más importantes del equipo. Brandon Miller y Cooper Flagg continúan progresando, ampliando las posibilidades ofensivas de una franquicia que ya dispone de numerosas alternativas.
La incógnita reside en cómo encajará Fox junto a Edwards y el resto de generadores del equipo.
Miami tiene talento para competir contra cualquiera, pero el éxito dependerá de que sus principales estrellas compartan responsabilidades y mantengan el equilibrio colectivo.
Después de quedarse fuera de los playoffs la temporada pasada, ya no bastará con prometer.
Ha llegado la hora de demostrar.
Cleveland Cavaliers: dos leyendas contra el paso del tiempo
LeBron James y Kevin Durant siguen siendo nombres capaces de cambiar el desenlace de cualquier partido.
Cleveland completó una excelente temporada de 59 victorias y vuelve a presentarse como uno de los grandes rivales de Brooklyn en el Este.
La incorporación de Nikola Vucevic amplía las alternativas interiores, aunque la plantilla también presenta interrogantes relacionados con la edad de algunos de sus protagonistas.
Los Training Camps han ofrecido señales contrapuestas: varios jugadores secundarios han progresado, pero algunos veteranos han acusado el desgaste de los años.
Cleveland necesitará administrar esfuerzos y encontrar una rotación que permita llegar a los playoffs en las mejores condiciones.
La experiencia de James y Durant constituye un arma extraordinaria en las eliminatorias. Pero cada temporada que pasa aumenta la sensación de que las oportunidades de conquistar otro anillo juntos empiezan a agotarse.
Chicago Bulls: continuidad, equilibrio y ambición
Chicago prefiere evolucionar antes que revolucionar.
Tras una campaña de 54 victorias, los Bulls mantienen un núcleo de enorme calidad con Scottie Barnes, Devin Vassell, Shaedon Sharpe y Alperen Sengun.
La progresión de Peyton Watson durante los Training Camps supone una noticia especialmente positiva para la franquicia. Su crecimiento puede aportar nuevas soluciones defensivas y permitir alineaciones de mayor versatilidad.
El veterano Paul George, en cambio, empieza a mostrar señales de desgaste, algo que obligará a gestionar con inteligencia su participación.
Chicago dispone de talento, continuidad y una identidad colectiva reconocible. Quizá no genere tantos titulares como otros aspirantes, pero sería un error infravalorar a un equipo que ya sabe competir con los mejores.
Atlanta Hawks: James Harden cambia las reglas
El gran movimiento de Atlanta lleva el nombre de James Harden.
Su llegada desde Utah modifica la estructura ofensiva de los Hawks, que incorporan un jugador capaz de generar ventajas y organizar el ataque.
Harden compartirá protagonismo con Buddy Hield, Jalen Johnson, Jalen Duren y Bobby Portis, en una plantilla que combina experiencia y juventud.
Los Training Camps han sido particularmente positivos para Johnson y Duren, dos jugadores llamados a sostener el proyecto durante los próximos años.
Atlanta parece disponer de suficientes recursos para repetir su presencia en la lucha por los playoffs. El desafío será conseguir que el talento ofensivo no se traduzca en desequilibrios defensivos.
Toronto Raptors: más centímetros para competir
Toronto fue una de las sorpresas agradables del último campeonato y quiere consolidar su crecimiento.
Anthony Davis continúa siendo su principal referencia interior, pero la llegada de Mark Williams ofrece una nueva dimensión al equipo. Tobias Harris añade experiencia y alternativas en las posiciones de alero y ala-pívot.
Kevin Porter, Dalton Knecht y Dennis Schroder completan un bloque que combina creación, anotación y presencia física.
El progreso de algunos jóvenes durante los Training Camps invita al optimismo.
Los Raptors podrían convertirse en un rival especialmente incómodo para cualquier aspirante, aunque todavía necesitan demostrar que pueden mantener un rendimiento elevado durante toda la temporada.
Philadelphia 76ers: Embiid tiene más compañía
Joel Embiid sigue siendo el gran referente de Philadelphia.
A su alrededor, Dejounte Murray y Josh Giddey aportan dirección y capacidad de creación, mientras la llegada de Luguentz Dort añade una alternativa defensiva importante.
Los Sixers también han trabajado para ampliar su rotación interior, incorporando a James Wiseman, Jock Landale y Trayce Jackson-Davis, entre otros.
El equipo parece mejor preparado para afrontar los problemas de profundidad que le penalizaron en el pasado.
Si Embiid mantiene su mejor nivel y las nuevas piezas encuentran rápidamente su sitio, Philadelphia puede volver a discutir una plaza de playoffs.
Milwaukee Bucks: Giannis necesita ayuda
La continuidad de Giannis Antetokounmpo sigue siendo la gran garantía de Milwaukee.
Sin embargo, los Training Camps han dejado señales preocupantes. El griego ha experimentado un retroceso en varias facetas de su juego y otros integrantes importantes de la rotación tampoco han salido especialmente reforzados.
Eso no significa que Giannis haya dejado de ser una estrella. Sigue teniendo argumentos para dominar partidos y condicionar defensas enteras.
Pero el paso de los años comienza a plantear preguntas que antes parecían impensables.
Jalen Green, Aaron Wiggins y Naz Reid deberán asumir un papel fundamental para evitar que Milwaukee dependa excesivamente de su principal figura.
La franquicia viene de una temporada de 50 victorias. Repetir semejante rendimiento exigirá una respuesta colectiva.
Charlotte Hornets: la gran esperanza se llama Alexander-Walker
Charlotte protagonizó una de las inversiones más importantes del mercado al incorporar a Nickeil Alexander-Walker.
El escolta respondió con unos Training Camps extraordinarios, mostrando progresos que invitan a pensar en una temporada de consolidación como jugador de referencia.
Junto a Jrue Holiday, Gary Trent y Saddiq Bey, debía convertirse en uno de los principales argumentos del equipo.
Sin embargo, su lesión de pie complica el inicio de campeonato. Tampoco estará disponible inicialmente Jarred Vanderbilt, otra de las incorporaciones estivales.
Los Hornets deberán afrontar las primeras semanas sin dos piezas importantes, aunque la llegada de Jonas Valanciunas refuerza un juego interior que había perdido a Jaren Jackson.
Charlotte tiene potencial para competir por los playoffs, pero necesitará paciencia hasta recuperar a todos sus efectivos.
Orlando Magic: defender lo conquistado
Orlando completó una meritoria campaña anterior y ahora afronta el desafío de mantener su posición entre los mejores del Este.
La salida de DeMar DeRozan supone una pérdida importante de talento ofensivo, aunque las incorporaciones de Dillon Brooks y Corey Kispert ofrecen alternativas interesantes.
Jaylon Tyson ha protagonizado una evolución notable durante los Training Camps y puede convertirse en una de las grandes noticias del equipo.
Russell Westbrook continúa aportando experiencia, aunque la gestión de sus minutos y la necesidad de encontrar nuevas soluciones ofensivas serán cuestiones fundamentales.
Orlando deberá demostrar que su éxito anterior no fue una excepción.
Indiana Pacers: la reconstrucción silenciosa
Indiana ha apostado por renovar buena parte de su rotación sin realizar movimientos excesivamente mediáticos.
Keegan Murray, Daniss Jenkins y Tre Mann se incorporan a un equipo que ya cuenta con Ty Jerome, Jarace Walker y Maxime Raynaud.
Los Training Camps han dejado noticias especialmente positivas para Raynaud y Derik Queen, dos interiores que podrían adquirir mayor protagonismo durante el campeonato.
Los Pacers parecen haber ganado posibilidades de futuro, aunque integrar tantas piezas nuevas exigirá tiempo.
Su objetivo será mantenerse en la pelea por los playoffs mientras construyen una identidad renovada.
Boston Celtics: volver a levantarse
Después de una temporada muy complicada, Boston busca recuperar competitividad.
La incorporación de Jaren Jackson representa el principal golpe de efecto del verano. Su presencia debería mejorar el rendimiento defensivo y ofrecer una referencia importante en la pintura.
Caleb Wilson, número cuatro del Draft, añade juventud y potencial, mientras Matas Buzelis y Moses Moody han mostrado progresos interesantes durante los entrenamientos.
Mike Conley aporta experiencia a la dirección, aunque el equilibrio del perímetro continúa siendo una cuestión abierta.
Boston tiene mejores argumentos para competir que hace unos meses, pero necesita transformar esas posibilidades en resultados.
New York Knicks: Darryn Peterson abre una nueva etapa
Nueva York viene de una temporada decepcionante y ha depositado buena parte de sus esperanzas en Darryn Peterson.
El número dos del Draft llega con un enorme potencial anotador y la posibilidad de formar una pareja exterior de futuro junto a Darius Garland.
Miles Bridges añade capacidad ofensiva, mientras Kyshawn George ha mostrado una evolución especialmente prometedora.
La plantilla conserva recursos interiores con Wendell Carter y Mo Bamba, pero sigue necesitando encontrar una estructura colectiva fiable.
Para los Knicks, lo fundamental será dejar de mirar al fondo de la clasificación y empezar a construir un proyecto reconocible.
Washington Wizards: salir del abismo
Nueve victorias en una temporada representan una herida difícil de olvidar.
Washington afronta un nuevo curso con el objetivo de recuperar la competitividad y demostrar que su acumulación de talento joven empieza a dar frutos.
V.J. Edgecombe y Tre Johnson representan parte del futuro de la franquicia, mientras Cam Whitmore y el sorprendente progreso de Jay Huff ofrecen motivos para la esperanza.
Las incorporaciones de Walker Kessler, Caris LeVert y Keaton Wagler deberían contribuir a ese crecimiento.
El problema es que Kessler y Wagler empezarán lesionados, retrasando la integración de dos piezas importantes.
Washington no puede aspirar a resolver todos sus problemas de inmediato. Pero sí debería exigirse competir con mayor regularidad y dejar atrás la imagen del último campeonato.
EL OESTE: UNA CONFERENCIA SIN MARGEN DE ERROR
La temporada pasada demostró que la conferencia occidental no concede facilidades. Equipos de enorme talento se quedaron fuera de los playoffs y otros tuvieron que disputar cada victoria hasta las últimas jornadas.
La nueva campaña promete repetir esa exigencia. La calidad de los quintetos titulares será importante, pero la profundidad de las plantillas y la capacidad para mantener la regularidad podrían resultar todavía más determinantes.
Oklahoma City Thunder: un perímetro de lujo
Tyrese Haliburton y Donovan Mitchell forman una de las mejores parejas exteriores de la LBPS.
La presencia de Amen Thompson, Pascal Siakam y Alex Sarr completa un quinteto de enorme calidad, capaz de competir con los principales aspirantes al título.
Los Thunder no han protagonizado una gran revolución en el mercado, pero tampoco la necesitaban.
Las incorporaciones de Jake LaRavia y los jóvenes Yaxel Lendeborg y Allen Graves amplían sus posibilidades, mientras Thompson y Sarr continúan mostrando señales de crecimiento.
Su principal desafío será sostener el nivel competitivo cuando las estrellas descansen.
Si encuentran una segunda unidad fiable, los Thunder pueden convertirse en uno de los adversarios más peligrosos del Oeste.
Phoenix Suns: talento y equilibrio para aspirar a todo
Phoenix dispone de una de las estructuras más interesantes de la conferencia.
Cade Cunningham dirige el ataque, Desmond Bane garantiza anotación exterior y Jaden McDaniels aporta versatilidad defensiva.
La incorporación de Isaiah Hartenstein fortalece considerablemente el juego interior, mientras C.J. McCollum y Bennedict Mathurin añaden alternativas ofensivas.
Los Training Camps también han dejado señales positivas en Cunningham, que parece preparado para asumir todavía más responsabilidades.
Phoenix tiene condiciones para competir con los grandes favoritos. La gran cuestión será mantener el equilibrio entre tantas opciones ofensivas y una defensa que ya destacó la temporada pasada.
New Orleans Pelicans: cambiar para seguir creciendo
Después de completar una extraordinaria temporada de 57 victorias, New Orleans ha decidido modificar profundamente su proyecto.
La salida de Zion Williamson podría interpretarse como una pérdida difícil de compensar, pero los Pelicans han respondido incorporando a Bam Adebayo e Immanuel Quickley.
Michael Porter, Donte DiVincenzo y Christian Braun completan un bloque con argumentos ofensivos y defensivos.
Bam aporta solidez interior y versatilidad, mientras Quickley ofrece una nueva dimensión a la dirección de juego. Además, Damian Lillard continúa siendo una alternativa de enorme experiencia.
El desafío será mantener la competitividad del último campeonato mientras se construyen nuevos automatismos.
New Orleans ha perdido a una estrella de enorme impacto, pero puede haber ganado equilibrio.
Utah Jazz: reconstrucción alrededor de Tatum
Utah ha protagonizado uno de los veranos más agitados de la liga.
James Harden, Isaiah Hartenstein, Alex Caruso y Bennedict Mathurin han abandonado la franquicia, dejando paso a numerosos jugadores de perfiles diferentes.
Anthony Black, Ausar Thompson, Jakob Poeltl, D’Angelo Russell y varios jóvenes forman parte del nuevo proyecto.
Jayson Tatum continúa siendo la gran referencia, aunque sus Training Camps han dejado señales preocupantes de retroceso en determinadas habilidades.
El talento del alero sigue siendo incuestionable, pero Utah deberá demostrar que puede recuperar el nivel colectivo que le permitió ganar 49 partidos la temporada anterior.
Los Jazz podrían necesitar tiempo para encontrar una identidad después de tantos cambios.
Dallas Mavericks: un quinteto que merece respeto
Pocos equipos pueden presentar una combinación de talento comparable a la de Dallas cuando reúne a sus mejores jugadores.
Jamal Murray, Kawhi Leonard, Trey Murphy y Rudy Gobert representan una mezcla de anotación, experiencia y capacidad defensiva extraordinariamente atractiva.
Kawhi ha dejado sensaciones especialmente positivas durante los Training Camps, mientras Murphy continúa consolidándose como una pieza importante.
La gran incógnita está en la profundidad del equipo. Dallas puede competir con cualquiera utilizando sus mejores efectivos, pero necesitará que el resto de la plantilla responda a lo largo de una temporada muy exigente.
Después de quedarse fuera de los playoffs, los Mavericks tienen argumentos para regresar a la pelea.
Los Angeles Clippers: el gran tapado del campeonato
Pocas franquicias despiertan tantas dudas como los Clippers.
Y pocas tienen tantos argumentos para desmentir las previsiones más pesimistas.
La llegada de John Collins, Jonathan Kuminga y Brandin Podziemski ha renovado profundamente una plantilla que mantiene a Tyrese Maxey, Mikal Bridges y Keyonte George.
El joven Kel’el Ware ha protagonizado unos Training Camps excelentes, mientras George ha experimentado una mejora que puede convertirle en uno de los principales protagonistas del equipo.
El Draft también ha dejado a Mikel Brown, uno de los bases más prometedores de su generación.
El resultado es una plantilla profunda, con talento exterior, presencia interior y numerosas posibilidades para formar quintetos diferentes.
Por supuesto, no todo será sencillo. Integrar a tantos jugadores nuevos y conseguir que acepten sus responsabilidades puede requerir tiempo.
Pero después de una temporada de apenas 17 victorias, los Clippers parecen preparados para dar un salto enorme.
Si hubiera que señalar un equipo capaz de romper los pronósticos del Oeste, Los Ángeles sería uno de los primeros candidatos.
Houston Rockets: una plantilla cada vez más peligrosa
Houston ha trabajado intensamente durante el verano.
R.J. Barrett, Alex Caruso, P.J. Washington, Cameron Johnson y Malik Beasley representan incorporaciones que amplían considerablemente sus recursos.
Collin Sexton continúa siendo una referencia importante, mientras el progreso de Collin Gillespie y Ajay Mitchell durante los Training Camps ofrece nuevas posibilidades en el perímetro.
El equipo también ha apostado por Darius Acuff, una de las grandes promesas del Draft, cuyo desarrollo deberá gestionarse progresivamente.
La plantilla dispone ahora de numerosas alternativas para atacar y defender, aunque la distribución de minutos puede convertirse en un problema si no se establecen jerarquías claras.
Houston tiene argumentos para acercarse a los playoffs y convertirse en uno de los equipos más incómodos de la conferencia.
Minnesota Timberwolves: mucho más que Brunson y Towns
Minnesota conserva dos referencias de enorme nivel como Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns.
A su alrededor, Deni Avdija, Quentin Grimes y la llegada de Anfernee Simons ofrecen un perímetro competitivo y versátil.
Brook Lopez, Rui Hachimura y Terance Mann amplían la rotación, proporcionando alternativas de experiencia.
Los Training Camps han sido particularmente positivos para Avdija, que podría asumir un papel todavía más importante dentro del equipo.
La salida de Nickeil Alexander-Walker supone una pérdida, pero Minnesota ha trabajado para compensarla con diferentes perfiles.
Los Timberwolves tienen argumentos suficientes para volver a los playoffs. La cuestión será demostrar que su talento puede traducirse en una mayor regularidad.
Portland Trail Blazers: una amenaza que crece en silencio
Brandon Ingram, Cam Thomas, Kristaps Porzingis y Zach Edey ofrecen a Portland una combinación ofensiva e interior muy interesante.
Los Blazers han incorporado a Jabari Smith y Brandon Williams, ampliando sus recursos para competir en una conferencia exigente.
Los Training Camps han dejado noticias especialmente positivas para Jaylen Wells y Tre Jones, mientras el propio Jabari Smith también ha mostrado signos de progreso.
Portland parece disponer de una plantilla más completa que la temporada anterior.
No parte entre los grandes favoritos, pero sí tiene potencial para convertirse en una de las sorpresas de la lucha por los playoffs.
Sacramento Kings: otra oportunidad para un proyecto ambicioso
Sacramento cuenta con una base que invita a mirar hacia arriba.
Chet Holmgren, Franz Wagner, Norman Powell y Ben Simmons forman un núcleo de mucha calidad. La llegada de Fred VanVleet añade experiencia en la dirección y Hannes Steinbach refuerza las alternativas interiores.
Los Training Camps han dejado una noticia especialmente llamativa: la evolución de G.G. Jackson, que podría aportar una nueva dimensión ofensiva a la rotación.
El equipo estuvo cerca de disputar los playoffs la temporada anterior y vuelve a presentarse con argumentos suficientes para conseguirlo.
Sacramento no tendrá sencillo hacerse un hueco entre los ocho mejores del Oeste, pero tampoco parece dispuesto a conformarse con permanecer en tierra de nadie.
Los Angeles Lakers: Luka necesita respuestas
Tener a Luka Doncic significa disponer de uno de los talentos ofensivos más extraordinarios de toda la competición.
Pero el baloncesto exige algo más.
Los Lakers cuentan también con Domantas Sabonis y O.G. Anunoby, tres referencias capaces de sostener a un equipo competitivo.
Sin embargo, el verano ha dejado pérdidas importantes en la rotación y varias de las incorporaciones ofrecen más experiencia que capacidad de crecimiento.
Spencer Dinwiddie, Seth Curry y DeAndre Jordan deberán aportar soluciones, mientras Cedric Coward y Ryan Nembhard representan una esperanza de renovación después de unos Training Camps positivos.
Los Lakers conservan jugadores capaces de decidir partidos por sí solos, pero parecen tener menos margen de error que otros aspirantes.
Su temporada dependerá en buena parte de la capacidad de Doncic para elevar el rendimiento de quienes le rodean.
Memphis Grizzlies: experiencia, talento y demasiadas incógnitas
Pocos equipos han reunido tantos nombres conocidos.
Trae Young, Bradley Beal, DeMar DeRozan, Julius Randle y Draymond Green representan una acumulación de experiencia y capacidad ofensiva extraordinaria.
Pero también plantean preguntas sobre encaje, defensa y desgaste físico.
Los Training Camps han dejado señales de retroceso en varios veteranos, mientras los jóvenes Brayden Burries, Caleb Love y Noah Clowney ofrecen una alternativa más esperanzadora.
Memphis puede resultar peligroso si sus principales figuras encuentran el equilibrio, pero también corre el riesgo de convertirse en una plantilla con demasiadas individualidades y escasa consistencia.
Golden State Warriors: una apuesta llena de riesgos
El verano de Golden State ha sido uno de los más sorprendentes.
La franquicia ha perdido a Devin Booker, R.J. Barrett e Immanuel Quickley, entre otros, y ha respondido incorporando a Zion Williamson y Zach LaVine.
Junto a Kyrie Irving y De’Andre Hunter, los Warriors pueden reunir un ataque de enorme talento individual.
Sin embargo, el equipo también presenta interrogantes importantes.
La profundidad parece inferior a la de sus principales rivales y varios veteranos han experimentado retrocesos durante los Training Camps.
La progresión de Kon Knueppel y Sandro Mamukelashvili proporciona algo de esperanza, pero Golden State necesitará que sus estrellas funcionen conjuntamente y que la defensa resista ante los mejores ataques de la competición.
Los Warriors han apostado por nombres importantes. Ahora deberán demostrar que también han construido un equipo.
EL DRAFT 2026: UNA GENERACIÓN QUE QUIERE CAMBIAR LA LIGA
La llegada de una nueva promoción siempre genera expectativas, pero la de 2026 tiene ingredientes para convertirse en especialmente interesante.
A.J. Dybantsa fue elegido con el número uno por Denver y aterrizó en un aspirante al campeonato, aunque su lesión inicial retrasa el comienzo de una aventura que promete mucho.
Darryn Peterson tendrá en Nueva York la oportunidad de asumir responsabilidades importantes desde muy pronto. Su capacidad anotadora puede convertirle en uno de los principales protagonistas de la temporada de rookies.
Cameron Boozer llega a Detroit en una situación muy diferente. La presencia de Curry, Booker, Banchero y otras figuras le permitirá crecer sin cargar con todo el peso del equipo. Su madurez y polivalencia pueden facilitar una adaptación rápida.
Caleb Wilson intentará aportar energía y defensa en Boston, mientras Mikel Brown tendrá que ganarse minutos en una plantilla de los Clippers cargada de alternativas exteriores.
Keaton Wagler deberá superar primero su lesión antes de comenzar a dirigir el futuro de Washington.
Y Aday Mara protagonizará una de las historias más interesantes desde la perspectiva española. Compartir vestuario con Jokic es una oportunidad de aprendizaje excepcional para un jugador que todavía tiene mucho margen de crecimiento.
No todos podrán convertirse inmediatamente en titulares. Algunos tendrán que alternar minutos con la G-League y otros necesitarán tiempo para adaptarse.
Pero hay talento suficiente para pensar que varios de ellos terminarán desempeñando un papel importante antes de que concluya el campeonato.
LAS LESIONES: EL PRIMER OBSTÁCULO DE UNA CARRERA MUY LARGA
Ninguna previa estaría completa sin analizar la situación física de las plantillas.
Las bajas de jugadores importantes condicionan los primeros encuentros y pueden obligar a modificar sistemas, redistribuir minutos o conceder protagonismo a integrantes de la rotación que inicialmente no lo tenían previsto.
Denver, Charlotte y Washington se encuentran entre las franquicias que afrontan el inicio con mayores contratiempos.
Pero no conviene exagerar su importancia a largo plazo.
La Regular Season es una carrera de resistencia, no una competición de velocidad. Las plantillas que hoy aparecen completas pueden sufrir problemas dentro de unas semanas, mientras quienes comienzan con bajas importantes podrían llegar a los momentos decisivos en condiciones excelentes.
Incluso los jugadores que pueden participar estando todavía en fase de recuperación deberán gestionar cuidadosamente su rendimiento durante los primeros encuentros.
La salud, la profundidad de las rotaciones y la capacidad de adaptación volverán a ser factores decisivos.
Nadie está a salvo de una lesión inesperada. Y en una competición tan igualada, unas pocas semanas de ausencia pueden modificar por completo la clasificación.
LOS GRANDES PREMIOS: UNA BATALLA ENTRE GENERACIONES
MVP: una lucha sin dueño
La carrera por el jugador más valioso promete ser apasionante.
Victor Wembanyama reúne talento, impacto defensivo y el prestigio de liderar al vigente campeón.
Shai Gilgeous-Alexander continuará siendo el motor de Denver y uno de los principales candidatos al reconocimiento individual.
Nikola Jokic dispone de argumentos para dominar cualquier encuentro desde la inteligencia y la creación ofensiva, mientras Luka Doncic tendrá nuevamente la oportunidad de acumular actuaciones extraordinarias con los Lakers.
También habrá que seguir a Kevin Durant, Jayson Tatum, Anthony Edwards o Stephen Curry, cuya asociación con Devin Booker puede ofrecerle nuevas posibilidades.
Como sucede habitualmente, el rendimiento colectivo tendrá mucho que decir.
Defensor del Año: el territorio de Wembanyama
Si existe un premio con un candidato claramente destacado, ese es el de mejor defensor.
Victor Wembanyama ha convertido su presencia en la pintura en una amenaza permanente para los rivales.
Su envergadura, capacidad para proteger el aro y facilidad para modificar los lanzamientos contrarios le convierten nuevamente en el hombre a batir.
Pero jugadores como Evan Mobley, Rudy Gobert, Anthony Davis o Jaren Jackson disponen de recursos suficientes para discutir su dominio.
Rookie del Año: una carrera abierta
Dybantsa partía con enormes expectativas, pero su lesión inicial concede una pequeña ventaja a los candidatos que podrán disputar más partidos desde el comienzo.
Darryn Peterson tendrá oportunidades para destacar ofensivamente en Nueva York, mientras Cameron Boozer puede beneficiarse de la calidad de sus compañeros.
Caleb Wilson, Mikel Brown y Keaton Wagler también deberán entrar en la conversación si consiguen encontrar protagonismo.
La batalla podría mantenerse abierta durante buena parte de la temporada.
Jugador Más Mejorado: las sorpresas de los Training Camps
Este premio puede resultar especialmente imprevisible.
Nickeil Alexander-Walker ha dejado señales de una progresión extraordinaria y Charlotte espera que se convierta en uno de sus referentes cuando supere la lesión.
Donovan Clingan llega al nuevo curso con un nivel de confianza reforzado, mientras Keyonte George, Kel’el Ware, Collin Gillespie y Jay Huff también han protagonizado evoluciones destacables.
La cuestión será determinar quién consigue trasladar esas mejoras a los partidos oficiales y asumir un papel realmente superior dentro de su franquicia.
EL BALÓN VUELVE A ESTAR EN EL AIRE
Las previsiones están hechas. Los fichajes han encontrado nuevos destinos, los rookies preparan sus primeros desafíos y los veteranos afrontan otra oportunidad para ampliar sus legados.
Pero el baloncesto tiene la extraordinaria capacidad de convertir en papel mojado cualquier pronóstico.
Una plantilla repleta de estrellas puede descubrir que el talento individual no basta. Un equipo aparentemente modesto puede encontrar una química inesperada. Un joven puede convertirse en protagonista mucho antes de lo previsto y una decisión táctica puede alterar el destino de una eliminatoria.
La temporada pasada ofreció una demostración perfecta.
Denver dominó durante meses, ganó 69 partidos y llegó a las Finales con argumentos sobrados para conquistar el campeonato. Sin embargo, fue Brooklyn quien terminó levantando el trofeo.
Una lección que debería permanecer en la memoria de todos los participantes.
Porque la LBPS no se decide únicamente por los nombres que aparecen en las plantillas.
Detrás de cada franquicia hay decisiones, estrategias, apuestas personales y una forma diferente de entender el baloncesto. Cada GM tendrá que encontrar la manera de aprovechar sus recursos, gestionar los momentos difíciles y reaccionar cuando la temporada tome un rumbo inesperado.
Algunos descubrirán que sus equipos son mejores de lo que imaginaban. Otros comprobarán que las expectativas pueden convertirse en una carga difícil de soportar.
Y habrá quienes tengan que reinventarse sobre la marcha.
Esa incertidumbre es precisamente lo que convierte cada nueva temporada en una historia diferente.
Treinta franquicias comienzan el mismo viaje. Algunas sueñan con construir una dinastía. Otras quieren demostrar que ha llegado su momento. Y unas cuantas simplemente buscan recuperar la ilusión después de años difíciles.
Todas parten con aspiraciones diferentes.
Pero solo una podrá cumplir el sueño definitivo.
La LBPS vuelve a escena. Que empiece el espectáculo.


